Ingredientes

  • 3 huevos
  • 2 sobre de café soluble
  • 500 ml de leche
  • 1 limón
  • 75 g de azúcar

Cómo se elabora:

Pelamos finamente la cáscara del limón para que no tenga la pulpa blanca. Ponemos a cocer la corteza en la leche durante unos minutos y la retiramos del fuego cuando hierva.

Añadimos en ese momento los sobres de café soluble, removemos y dejamos que repose un poco para que tome aroma a limón y café, como si fuese una infusión.

Con la mitad del azúcar, un poco de agua y de zumo del limón, hacemos el caramelo en un recipiente y luego caramelizamos las flaneras por su interior. Cascaremos los 3 huevos y los juntaremos con el resto del azúcar. Batimos los huevos y juntamos con la leche infusionada de café y limón, y mezclamos de forma uniforme.

En las flaneras previamente caramelizadas vertemos el contenido del flan e ponemos a hornear al baño María durante unos 35 minutos a 160ºC, teniendo cuidado de que no se tueste demasiado la superficie. Sabremos que está en su punto cuando, introduciendo una aguja en su interior, ésta salga limpia.

No olvidemos que el desmoldado se debe hacer en frío; de lo contrario, el riesgo de rotura es mucho mayor.

Comentario dietético

Las recetas de dulces coinciden en ser platos calóricos debido a las características de sus ingredientes, que por lo general son ricos en grasa, colesterol y azúcar. El flan de café es un ejemplo, ya que aunque resulte un plato nutritivo al combinar leche y huevo, no deja de ser un dulce al llevar añadido azúcar. Aunque no es necesario eliminar este tipo de postres de la dieta, sí es conveniente consumirlos de manera excepcional, en porciones pequeñas, pero con más mesura si se padecen problemas de exceso de peso o se presentan niveles elevados de colesterol o triglicéridos en sangre.

Fuente: EROSKI CONSUMER

http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/recetas/2012/07/13/211091.php?utm_campaign=twitter&utm_medium=twitter&utm_source=twitter