Ingredientes
- 500 g de zanahoria
- 200 g de queso fundido
- 100 g de margarina
- 125 g de azúcar
- 2 huevos
- 50 g de miga de pan
- Esencia de vainilla
Cómo se elabora:
Derretimos y batimos el queso fundido hasta que esté cremoso, añadimos la margarina blanda y continuamos batiendo, poco a poco y sin dejar de batir agregamos lentamente el azúcar y uno a uno los huevos.
Añadimos a la mezcla anterior la miga de pan, la vainilla y finalmente la zanahoria previamente rallada, mezclamos muy bien todos los elementos.
En un molde para hornear no muy profundo y engrasado colocamos toda la mezcla asegurándonos de que quede pareja la distribución dentro del mismo.
Precalentamos el horno a 250 ºC durante 30 minutos.
Introducimos en este horno y dejamos por espacio de 25 minutos, hasta que haya dorado por los lados y sin dejar que se seque demasiado.
Dejamos enfriar para desmoldar, cortamos y servimos.
Comentario dietético
Las zanahorias son el ingrediente que destaca de la receta y el que le brinda a este postre abundantes vitaminas, entre ellas el betacaroteno o provitamina A, pigmento que les confiere el color naranja característico.
Además, las zanahorias son fuente de vitamina E, folatos, vitamina B3, y minerales diversos como el potasio, calcio, fósforo y yodo. El betacaroteno o provitamina A, tras ser absorbido en nuestro cuerpo se transforma en vitamina A o retinol, esencial para la visión, el buen estado de la piel y los tejidos y para el buen funcionamiento de nuestro sistema inmunológico.
Es una hortaliza que admite cualquier método culinario de preparación, pero es conveniente no cocinarla demasiado para que su sabor y valor nutritivo no se vean afectados.
El queso fundido rico en grasas saturadas así como los huevos, el azúcar y el pan aumentan espectacularmente el valor calórico de este dulce plato.
Fuente: EORKI CONSUMER
http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/recetas/2002/07/01/48475.php





